Los mejores sustratos para bonsai en 2021

Si algo preocupa sobremanera al aficionado al bonsái, es sin duda, cuáles son los mejores sustratos para bonsái que deben utilizar en sus mezclas, ya que éste es uno de los elementos fundamentales para un cultivo adecuado.

Sustratos variados de bonsai

Lo primero que debemos destacar es que no existe el sustrato ideal, con ese que se puede cultivar igual un pino que un olmo o en un clima atlántico igual que en uno mediterráneo.

¿Qué características tienen que tener los mejores sustratos para bonsái?

Las tres principales características que tiene que tener un sustrato adecuado es que sea drenante, pero que al mismo tiempo sea capaz de mantener la humedad necesaria para que nuestros árboles vivan correctamente y además ser capaz de retener y liberar los nutrientes a medida que la planta lo requiera.

Akadama

La akadama (del japonés 赤 [aka]: ‘rojo’ y 玉 [tama]: ‘pelota’) es una arcilla granulada de color rojo-anaranjado de origen volcánico, es el sustrato japonés más utilizado y considerado por muchos aficionados de todo el mundo como el mejor sustrato para bonsái, ya que es la tierra que reúne mejor las propiedades necesarias para un buen cultivo.

Otro factor a tener en cuenta para su uso en bonsáis es su pH, estando éste entre 6.4 y 6.9 lo que le da un pH ligeramente ácido, característica ideal para la mayoría de las especies.

Es una tierra inerte, libre de materia orgánica y patógenos gracias al proceso térmico y que al mismo tiempo sirve para endurecer los granos.

Existen distintos tipos de akadama en función de su dureza, que depende de la temperatura alcanzada durante el proceso de secado.

  • Akadama Jirushi: se seca al sol, y al no tratar a altas temperaturas es la más blanda.
  • Akadama Ibaraki: se seca en un horno a 300 ºC, por lo que aumenta su dureza y viene envasada con menos polvo y con pocos restos vegetales. Es la más utilizada en estos momentos.
  • Akadama Tokoname: se somete a una cocción de 1200 ºC para aumentar su grado de dureza, es la que más tarda en degradarse y esto nos permite alargar más el tiempo entre trasplantes. Especialmente indicada para árboles ya formados, en los que no interesa trasplantes frecuentes y solo mantenerlos.

Ventajas en el cultivo de bonsái

  • Retención de agua y CIC. Alta capacidad de retención de agua y un alto coeficiente de intercambio catiónico (CIC), acumulando nutrientes y cediéndoselos al árbol según sus necesidades.
  • Aireación. Por su estructura granular aumenta la oxigenación en las raíces favoreciendo su crecimiento. Para mantener durante mayor tiempo su alto nivel de aireación, conviene tamizarla antes de su uso para eliminar el polvo. Este polvo se puede depositar en el fondo de las macetas o entre los granos y dificultar su drenaje.
  • Cambio de color. Según sea su grado de humedad tiene un color u otro siendo muy fácil saber cuando es el momento adecuado para volver a regar, pasando de marrón claro cuando está seca a marrón oscuro cuando está mojada.

Desventajas en el cultivo de bonsái

  • Degradación. Al no ser excesivamente dura se degrada por los continuos riegos y los cambios de temperatura, especialmente las heladas, que provoca que el agua que se encuentra dentro de los granos aumente de volumen y estos terminen deshaciéndose, lo que nos obliga a trasplantar mucho antes que con otros sustratos pétreos.

Kiryuzuna

Es una zeolita de origen mineral y procede de la ciudad de Kiryū (jap. 桐生市) en la prefectura de Gumma. Se obtiene de arenas de montaña procedentes de la descomposición de grava volcánica. Su pH es ligeramente ácido, entre 6,3 y 6,8, siendo sus principales características su elevada capacidad de drenaje y dureza. La retención de agua es tan solo de un 10% de su propio peso.

Tiene un alto contenido en hierro y es un medio ideal para la proliferación de las micorrizas.. Su pH, dureza y gran capacidad de drenaje la hacen ideal como sustrato en pinos, ya que son árboles que necesitan un sustrato muy drenante y trasplantes espaciados.

Una característica que pocas veces se habla del kiryu es su alto CIC, por encima de 140, siendo éste 4,5 veces más alto que la akadama y el pómice.

Kanuma

Sustrato granulado que proviene de restos volcánicos del área de Kanuma, (jap. 鹿沼市 Kanuma-shi?, literalmente «ciudad de la fuente del ciervo») en Japón. Al igual que pasa con la akadama tiene una alta capacidad de retención de agua pero con un pH mucho más bajo, entre 5 y 5,5 por lo que es un sustrato ideal para plantas acidófilas, como las azaleas, camelias, gardenias…

Habitualmente se utiliza sola, y al igual que pasa con el pómice debido a su baja densidad, flota, por lo que se suele poner una fina capa de akadama encima para que el sustrato no termine en el suelo al regar.

Pómice o Piedra pómez

Es un sustrato de origen volcánico, con una densidad muy baja, extremadamente duro y muy poroso. Igual que pasa con la akadama su color cambia cuando se seca, pasando del gris cuando está mojado a blanco cuando está seco.

Su pH está entre 7 y 8, según su procedencia, pero al estar exenta de sales de calcio activas, no aumenta el pH del sustrato.

El pómice que se utiliza habitualmente en el cultivo de bonsái tiene origen italiano, debido a sus características, un color grisáceo cuando está hidratado y las diferentes granulometrías que existen en el mercado

Ventajas como sustrato para bonsái

  • Altísima capacidad de retención de agua, llegando a una proporción 1:1, un gramo de pómice puede contener un gramo de agua y un CIC alto, equiparable al que tiene la akadama.

  • Ideal para recuperaciones. Es probablemente el sustrato para bonsái más usado en árboles recuperados del campo, así como en los primeros trasplantes de árboles procedentes de vivero, por su característica para acumular gran cantidad de agua, permitiendo al mismo tiempo una gran aireación que consigue que los árboles plantados en este sustrato tengan un crecimiento radicular muy rápido.

  • Dureza. Es extremadamente duro, no se degrada con el tiempo por lo que puede ser perfectamente reutilizado cada trasplante.

Desventajas de la piedra pómez

  • Gran porosidad. Hace que sea difícil llenar todos sus poros, por eso una peculiaridad del uso del pómice, es que es necesario regar varias veces dejando pasar unos minutos de un riego a otro, de esta forma podemos estar seguros que ha conseguido su grado máximo de hidratación.

  • Lavar a fondo: Es imprescindible lavar bien el pómice antes de su uso, ya que con el cribado no es suficiente para eliminar el polvo, como ocurre con el resto de sustrato, al venir adherido directamente a los granos. Si esta operación no se hace correctamente puede afectar en poco tiempo a la aireación de las raíces.

  • Densidad muy baja. Esto hace que flote y pueda convertirse en un problema al regar, ya que ocasione que los granos rebosen el borde de la maceta y pueda dejar al descubierto las raíces superiores.

Grava volcánica

La grava volcánica, igual que el pómice, es un producto de origen volcánico, que mantiene el sustrato drenado, suelto y ventilado, se usa frecuentemente combinada con akadama en distintas proporciones. Su pH depende de la cantidad de sílice presente en la grava, pudiendo ser ligeramente ácido, neutro o ligeramente alcalino.

Destaca su buena aireación, su casi nula capacidad de reacción química y la estabilidad de su estructura, lo que le hace junto al pómice, un sustrato que no se degrada durante el tiempo que el árbol esté en la maceta sin trasplantar, ya que mantiene su estructura indefinidamente. 

Qué la diferencia del pómice

A parte de su color, su principal diferencia es la capacidad de retención de agua, y eso depende por la rapidez de enfriamiento de estos magmas, que hace que en la grava se formen alveolos más grandes que en el pómice, pero en mucho menor número, lo que lleva a que el agua se deposite en esos «grandes poros» en forma de lagunas, quedando su interior prácticamente seco.

Mientras que en el pómice las raíces extraen por capilaridad osmótica el agua que necesitan, en la grava volcánica el agua se aporta a las raíces sin que estas lo pidan.

Fibra de coco

Se trata de un sustrato natural que tiene gran capacidad de retención de agua y porosidad que le permite absorber aproximadamente un 95% de su peso en agua. 

Su pH oscila entre el 5,5 y 6,5, rango que resulta apropiado para la mayoría de las plantas, y un CIC excelente.

Una de las ventajas de la fibra de coco, al contrario que las turbas, es que absorbe muy rápidamente el agua una vez seca, evitando compactaciones en el sustrato teniendo un buen equilibrio entre retención de agua y capacidad de aireación

Es el sustrato ideal para estaquillado de esquejes, acodos aéreos y mezcla en cultivos de larga duración.

Conclusiones finales

Estos son los mejores sustratos para bonsái y los más utilizados tanto por aficionados como por profesionales. En este artículo se han enumerado las características principales de ellos, sin embargo lo que habría que dejar claro es que no existe la mezcla perfecta, depende de distintos factores como el clima, ubicación, especies, disponibilidad para el riego de su cuidador…

Me gustaría saber cuál es la mezcla de sustrato que mejor se adapta a vuestras condiciones, podéis dejarnos un comentario o utilizar nuestras redes sociales.